Después de un tiempecillo bastante largo decido volver a pasarme por aquí. El curso pasado, y, por lo tanto, el objetivo de este blog, terminó en junio. Decidí que, desde ese momento, actualizaría de una manera más subjetiva, y de un modo más abierto. También cuando me apetezca, porque tenga algo que contar respecto a fotografía se refiere.
Este viernes pasado tuve la oportunidad de acercarme al Reina Sofía a ver la nueva exposición de García Alix. Y una vez más, no defraudó. Además de una gran colección de sus fotografías la exposición incluía un vídeo con sus reflexiones sobre el paso del tiempo, y la forma que toman las cosas y las personas. Es la exposición más autobiográfica de este artista, donde nos acerca parte de su vida pasada, adentrándonos en sus ambientes y contándonos la vida de sus amigos de antaño, y su propia vida. Marcada por dragones dorados, letras chinas, heroína y rock and roll. 38 minutos que te ponen los pelos de punta. Es un gran acierto lo de abrirse al mundo audiovisual. García Alix además de un buen fotógrafo es un buen escritor, algo así como un Sabina o un Kutxi Romero, aunque con un tono más pesimista, y más oscuro.
Os dejo un adelanto, y si podeis visitar la exposición no dejeis de hacerlo.
"...El fracaso narcotizado no duele, tampoco el miedo...Carlitos Gardes en cucharilla de plata...¡Hay que bailar! y eso hicimos la mayoría de la pandilla: bailar con dragones de color dorado. Noche y día alimentamos un demonio por nuestras venas. Años con la sonrisa muerta en las pupilas y el corazón desbocado. Anestesiamos amor y dolor. La heroína funde tiempo y espacio. Destruye toda ambición de ser...esa es su fuerza. La heroína tiene un precio, hay que pagarlo. Mala suerte y dolor. Me rio yo de las penas...las narcoticé todas..."
"...La fotografía encadena mi memoria. No solo la constriñe a lo visto. La melancólica emoción de lo irrecusable se hace visible. Y asumo mi culpa, esa de la que el Ángel decía que los amigos éramos el alma. Camino sin saber dónde voy. Me pregunto si he pasado la vida huyendo o buscando un imposible. Siempre hay algo en común. Sobre sombras rotas libro un ajuste de cuentas...El amor y el dolor ante mí se besan con su mismo triste sonido (....). La magia de la vida es el encuentro. El encuentro nos mueva, nos posiciona...Nos acerca. El alma de la fotografía es el encuentro. El retrato es un enfrentamiento. Un enfrentamiento que vivo con una mirada frontal. Una mirada de púgil. Un desafío: la presión de lo indecible que quiere ser dicho. No puedo tener una mirada inociente. Mi intención nunca es honesta. Recojo ecos vivos de lo que viven mis ojos. Poseer presencias me excita. Me alimenta..."

El texto completo aquí.
"...Teresa estaba convencida de que éramos jóvenes con alma de héroe, y Fernando decía que vivíamos desencajados en un estrato marginal. Éramos jóvenes. Ingenuos. Irreverentes. Inquietos. Agitadores...Creativos...Larga vida al rock and roll..."

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